San Valentín también puede vivirse con calma.
Sin prisas, sin ruido, sin planes apurados.
En Santa Elena, rodeados de bosque, aire puro y silencio, el amor se celebra de otra manera: caminando despacio, compartiendo una buena comida y dejando que el entorno acompañe el momento.
Santa Elena: naturaleza que invita a bajar el ritmo
A pocos minutos de Medellín, Santa Elena es un territorio donde la naturaleza se siente presente en cada detalle. Su clima fresco, sus bosques de niebla y sus paisajes abiertos crean el escenario perfecto para desconectarse de la rutina y reconectar en pareja.
Aquí, respirar profundo, caminar entre árboles y disfrutar del paisaje no es un plan adicional: es parte de la experiencia.
Hospedarse en medio del bosque
En Cerro Verde, el hospedaje está pensado para el descanso y la conexión. Cabañas y glamping rodeados de naturaleza, vistas al bosque y espacios diseñados para quedarse sin afán hacen que cada estadía se sienta íntima y especial.
Dormir con el sonido del bosque y despertar con la luz natural transforma cualquier escapada en un recuerdo que se queda.
Gastronomía para compartir
La experiencia se completa alrededor de la mesa.
Platos reconfortantes, postres para compartir y bebidas que acompañan el momento hacen del restaurante de Cerro Verde un lugar para disfrutar sin prisa.
Durante febrero, los sábados se viven con música en vivo, creando un ambiente cálido y cercano para compartir una noche especial.
San Valentín, vivido de otra forma
Celebrar San Valentín en Santa Elena es elegir un plan distinto: más natural, más tranquilo y más auténtico. Un espacio donde el tiempo se siente diferente y cada momento se disfruta con intención.
Si buscas una escapada romántica cerca de Medellín, rodeada de naturaleza y pensada para conectar, el bosque puede ser el mejor lugar para celebrar.
Reserva con anticipación tu experiencia en Cerro Verde y vive San Valentín con más calma y conexión.